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Contratar un avalúo suele ocurrir en un momento importante. Tal vez estás a punto de vender una casa, comprar un apartamento, repartir una herencia, dividir un inmueble entre copropietarios, solicitar un crédito o enfrentar un proceso judicial.

En cualquiera de estas situaciones existe una preocupación común: tomar una decisión equivocada por no conocer el verdadero valor del inmueble.

El problema es que muchas personas solo descubren la importancia de contratar correctamente un avalúo cuando ya han cometido un error. Han vendido por debajo de un valor razonable, han comprado demasiado caro o tienen un informe que no les sirve para el proceso o la negociación para la que lo solicitaron.

Por eso, antes de contratar, es importante conocer los principales errores que debes evitar al contratar un avalúo comercial.


1. Contratar un avalúo únicamente porque es el más barato


Uno de los errores más frecuentes es comparar únicamente el valor de los honorarios.

Es comprensible querer controlar los costos. Sin embargo, cuando un inmueble representa una parte importante de tu patrimonio, elegir un servicio exclusivamente por ser el más económico puede resultar costoso.

Un avalúo requiere, según el caso, inspección del inmueble, recopilación de información, análisis documental, investigación del mercado y aplicación de metodologías de valoración.

Por eso, antes de aceptar una cotización, no preguntes solamente ?¿cuánto cuesta??. Pregunta también:

El verdadero costo no siempre está en pagar más por un buen avalúo. A veces está en ahorrar en el informe y después perder millones de pesos en una negociación mal planteada.


2. No explicar para qué necesitas el avalúo


Este es uno de los errores más importantes.

No es lo mismo necesitar un avalúo para establecer un posible precio de venta que requerir un dictamen para un proceso judicial, una sucesión, una división de bienes o una negociación entre copropietarios.

La finalidad puede cambiar el alcance del trabajo y la información necesaria.

Por ejemplo, una persona puede contratar un avalúo pensando que le servirá para un proceso judicial y descubrir posteriormente que el informe contratado no tiene el alcance o los soportes requeridos para su caso.

Antes de contratar, explica claramente:

¿Para qué necesitas el avalúo? ¿Ante quién lo vas a presentar? ¿Qué decisión quieres tomar con ese resultado?

Mientras más clara sea la necesidad, más fácil será definir el alcance adecuado del servicio.


3. No verificar quién realizará el avalúo


Otro error es contratar un servicio sin conocer quién será el profesional responsable.

Un avalúo no debería basarse únicamente en la opinión de una persona sobre cuánto cree que vale un inmueble.

En Colombia, la actividad valuatoria cuenta con un marco normativo específico. Por ello, es recomendable verificar la inscripción del profesional en el Registro Abierto de Avaluadores (RAA) y revisar que cuente con la categoría o especialidad correspondiente al tipo de bien que será objeto de valoración.

También es conveniente preguntar por su experiencia.

No todos los inmuebles presentan las mismas características. Valorar un apartamento urbano no implica necesariamente enfrentar las mismas variables que se analizan en una finca, un lote con potencial de desarrollo o una propiedad con construcciones especiales.

El cliente busca principalmente seguridad y confianza. Saber quién realiza el trabajo es el primer paso para obtenerlas.


4. Pensar que todos los avalúos son iguales


Un documento con una cifra al final no necesariamente tiene el mismo alcance que otro informe de valoración.

La calidad de un avalúo depende, entre otros factores, de la información disponible, el análisis realizado, la metodología aplicada y la capacidad de sustentar técnicamente la conclusión.

El error consiste en asumir que todos los informes sirven para cualquier propósito.

Antes de contratar, pregunta exactamente qué recibirás. Un informe debería permitir comprender, de acuerdo con el alcance del servicio:

Cuáles fueron los fundamentos de la conclusión.


5. Ocultar o no informar problemas del inmueble


Algunas personas consideran que determinados problemas no son importantes y prefieren no mencionarlos.

Por ejemplo:

Sin embargo, ocultar información no soluciona el problema.

Por el contrario, puede afectar el análisis o generar dificultades posteriores.

El objetivo del avalúo es comprender adecuadamente el inmueble. Por eso, es preferible entregar al profesional toda la información disponible y explicar cualquier situación que pueda resultar relevante.

Un buen análisis comienza con información clara.


6. Confiar únicamente en los precios publicados en internet


Los portales inmobiliarios pueden ser una fuente útil de información, pero existe un error frecuente: creer que el precio publicado de una propiedad es automáticamente su valor comercial.

Un precio de oferta representa la expectativa de quien vende. No necesariamente el precio por el cual finalmente se realizará una negociación.

Además, dos inmuebles aparentemente similares pueden presentar diferencias importantes.

La ubicación exacta, el estado de conservación, la calidad de la construcción, el área, la distribución, las condiciones del sector y otras variables pueden modificar significativamente el valor.

Por eso, copiar el precio de otro inmueble y utilizarlo como referencia absoluta puede llevar a vender demasiado barato o fijar un precio que el mercado no está dispuesto a pagar.


7. Confundir el avalúo catastral con el avalúo comercial


Este es otro error frecuente.

El avalúo catastral y el avalúo comercial pueden tener finalidades y metodologías diferentes.

El hecho de que una propiedad tenga determinado valor catastral no significa automáticamente que pueda venderse por ese valor ni que su precio comercial deba calcularse simplemente aplicando un porcentaje.

Antes de tomar una decisión de compra o venta, es importante comprender qué tipo de valoración tienes y para qué fue realizada.


8. No entregar los documentos disponibles


El propietario suele ser la persona que mejor conoce la historia del inmueble.

Por eso, antes de solicitar un avalúo, es recomendable preparar la documentación disponible, como escrituras, certificado de tradición, información catastral, planos, licencias, levantamientos topográficos y otros documentos que puedan ser pertinentes.

No todos serán necesarios en todos los casos.

Sin embargo, entregar la información desde el comienzo puede facilitar el trabajo y ayudar a detectar inconsistencias entre documentos, áreas y realidad física.

Uno de los dolores más frecuentes del cliente es la incertidumbre: ?¿Y si estoy tomando una decisión con información equivocada??

Contar con información suficiente ayuda precisamente a reducir esa incertidumbre.


9. No preguntar qué ocurre si existen diferencias en las áreas


En muchos inmuebles existen diferencias entre:

Ignorar estas diferencias puede ser un error importante, especialmente cuando el valor del inmueble depende significativamente de su superficie.

Antes de contratar, informa cualquier inconsistencia conocida y pregunta cómo será tratada dentro del alcance del avalúo.

Una diferencia aparentemente pequeña puede tener consecuencias económicas importantes.


10. Esperar hasta el último momento para solicitar el avalúo


Muchas personas solicitan el avalúo cuando ya tienen una oferta de compra, una audiencia próxima o una negociación avanzada.

Esto puede generar presión para obtener el informe rápidamente.

Un avalúo requiere un tiempo razonable para recopilar y analizar información. Solicitarlo con anticipación permite tomar decisiones con mayor tranquilidad.

Si estás pensando en vender, comprar, dividir, heredar o iniciar una actuación en la que el valor del inmueble sea importante, solicitar información con suficiente anticipación puede evitar decisiones apresuradas.


11. Creer que el avalúo garantiza el precio final


Un avalúo comercial constituye una conclusión técnica sobre el valor de un inmueble en una fecha determinada y bajo determinados supuestos y condiciones.

Pero una negociación real puede verse influenciada por factores como la urgencia de venta, la forma de pago, las condiciones particulares de las partes y la dinámica del mercado.

Por eso, el avalúo debe entenderse como una herramienta para tomar mejores decisiones, no como una garantía absoluta de que el inmueble se venderá exactamente por esa cifra.


El mayor error: tomar una decisión patrimonial sin información suficiente


Detrás de la búsqueda de un avalúo normalmente existe un problema que el cliente quiere resolver.

Puede ser el temor a vender barato. La preocupación de pagar demasiado. Un conflicto entre herederos. Una discusión entre copropietarios. La necesidad de presentar un dictamen en un proceso o simplemente la incertidumbre de no saber cuánto vale realmente un patrimonio.

Un avalúo profesional busca reducir esa incertidumbre.

La clave está en contratar el servicio adecuado para la necesidad concreta y comprender qué información y alcance requiere el caso.


Conclusión


Evitar errores al contratar un avalúo puede ayudarte a proteger una de las decisiones más importantes relacionadas con tu patrimonio.

No elijas únicamente por el precio. Verifica quién realizará el trabajo, explica claramente para qué necesitas el avalúo, entrega la información disponible y asegúrate de conocer el alcance del informe que recibirás.

En PERIVALOR entendemos que quien busca un avalúo no está buscando simplemente una cifra. Busca claridad, respaldo técnico y mayor seguridad para tomar una decisión.

Ya sea que necesites comprar, vender, dividir, heredar, negociar o resolver una situación relacionada con un inmueble, conocer adecuadamente su valor puede ayudarte a evitar errores que, en algunos casos, pueden representar millones de pesos.


Referencias